lunes, 24 de septiembre de 2012

· grisines ·

Cuando invito gente a casa me gusta preparar algunas cositas para servir mientras van llegando, o mientras yo termino de cocinar. A veces mi secuaz me reta porque dice que la gente se llena picando estos caprichitos y luego no come, pero a mí me gusta hacerlo, así que siempre hay algo, así sean unos pancitos con dips. Entre las poquitas cosas que me traje de mi vida pasada, esta receta sobresale. Por lo fácil y porque siempre implica amigos alrededor de una mesa. Háganme caso: no la prueben si no hay con quien compartirla, porque no van a poder parar después de comer el primero.

Si bien lleva levadura, no esperen una masa de pan sino más bien una de fideos, lisa pero firme. Esto nos da la posibilidad de formar los grisines largos y flaquitos con la pastalinda, aunque también se pueden estirar con palote y cortar con un cuchillo afilado. Pueden amasarla a mano, en batidora con gancho amasador o con el programa de pasta de la máquina de pan. La selección de hierbas y especias es arbitraria y la pueden cambiar como más les guste. El tiempo de horno también puede variar, dependiendo de qué tan largos los estiren y de lo crocantes que los quieran, luego de diez minutos pueden empezar a probar (yo cociné algunos durante 12 minutos, otros 15 y una tercera tanda por 18 minutos y todos quedaron bien). En fin, que no hay forma de que salgan mal. Prueben y después me cuentan.






  • Sobre la mesada limpia armar un volcán con 2 1/2 tazas de harina 000, 1 1/2 cdta de sal fina, 1/2 cdta de ajo deshidratado, 1/2 cdta de cebolla deshidratada, 1 cdta de pimentón, 1/3 taza de queso rallado, 1/2 cdta de pimienta molida y 1/4 cdta de tomillo. Agregar 1 sobre de levadura seca cuidando que no toque la sal.
  • En el centro del volcán añadir 3/4 taza de agua tibia y unas gotas de salsa tabasco y comenzar a incorporar todos los ingredientes.
  • Amasar con cariño hasta que la masa esté bien lisa, agregando un poquito de agua o de harina si fuera necesario.
  • Poner en un bowl, cubrir con film y dejar descansar algunas horas (o, mejor aún, durante la noche).
  • Precalentar el horno a temperatura media.
  • Estirar como si fuéramos a cortar fideos, pero con el grosor más alto de la pastalinda (si es a mano, alrededor de 4 mm) y cortar de 5 mm de ancho, enharinando bien las herramientas para que la masa no se pegue.
  • Separar los grisines sobre una placa (o dos, o tres...) forrada con papel de cocina, separándolos 1 cm entre sí.
  • Pintarlos con aceite de oliva y espolvorear con sal marina.
  • Hornearlos hasta que queden crocantes. El tiempo varía según el largo de los grisines y la temperatura del horno, pero alrededor de 14 minutos debería estar bien.
  • Dejar enfriar sobre una rejilla para que no se humedezcan con el propio vapor.
  • Servir solitos o acompañar con algunos dips. Tibios son una perdición, no lo intenten en sus casas ;)


  • Los que sobren se pueden guardar en frascos. O armar ataditos y regalar a todos los vecinos para que nos quieran mucho, mucho.



    The recipe card

    lunes, 17 de septiembre de 2012

    · risotto de calabaza ·

    Antes de su última visita, mis papás llenaron el baúl del auto con regalos de los que se usan, de los que se leen y de los que se comen; entre ellos, una calabaza preciosa. Justo ahora, que septiembre nos regala esta primavera anticipada y dan más ganas de limonada que de café. Pero como quedan un par de semanitas de invierno, la reservé para algún día fresco, confiando en saber hacerle justicia.

    Hoy amaneció nublado, cayeron varios grados en el termómetro y sólo pude pensar en almorzar uno de los últimos risottos de la temporada.

    Por cada taza de arroz uso una cucharada de oliva, un diente de ajo, una taza de calabaza, un litro de agua, un cubito de caldo y media cucharada de manteca. Con estas cantidades sale un risotto para dos.

    • En una ollita hervir agua, un cubito de caldo de zapallo y una taza de calabaza cortada en cubos pequeños hasta que esté cocida pero firme.
    • En una cacerola de fondo grueso saltear un diente de ajo picado en una cucharada de aceite de oliva, agregar una taza de arroz arborio o carnaroli y dejar transparentar.
    • Ir incorporando caldo caliente de a cucharones, teniendo en cuenta que el arroz no debe secarse pero tampoco agregar líquido de más. Revolver constantemente.
    • Cuando el arroz esté al dente, retirar del fuego. Agregar los cubitos de zapallo y la manteca (opcional: en este momento se puede añadir queso rallado) y mezclar bien.
    • Servir en bowls o platos hondos, espolvorear con ciboulette picado y pimienta molida.
    • Disfrutar. Inmediatamente. Que no se enfríe. En serio.

    Al momento de incorporar la calabaza al arroz, está tan tierna que algunos cubitos se deshacen solos al mezclarlos. El resultado es un risotto súper cremoso.




    The recipe card

    martes, 11 de septiembre de 2012

    · galletitas con grietas de chocolate ·

    Cada vez que convido a alguien con estas galletitas obtengo resultados similares: una expresión de disfrute intensa, un sonoro "mmmmh!", una sonrisa, un agradecimiento. Siempre. No falla.

    Llevan chocolate y cacao (amargos los dos), pero la costra de azúcar que se quiebra y forma grietas las suaviza al punto de hacerlas aptas para todo público. Tengo un paladar de cinco años y los sabores amargos no son de mi agrado; aún así, son mis galletitas preferidas. Creo que eso dice bastante.










  • Derretir 200 gr de chocolate amargo y dejar enfriar.
  • Tamizar juntos 1 1/4 tazas de harina, 1/2 taza de cacao amargo, 2 cdtas de polvo de hornear y 1/4 cdta de sal fina. Reservar.
  • En un bowl batir 110 gr de manteca pomada con 1 taza de azúcar rubia hasta formar una crema.
  • Agregar 2 huevos y una cdta de extracto de vainilla y seguir batiendo. Incorporar el chocolate derretido.
  • Bajar la velocidad de batido y alternar los ingredientes secos con 1/3 taza de leche hasta combinar bien.
  • Envolver en film y llevar a la heladera hasta enfriar, entre 1 y 2 horas. Precalentar el horno a 180ºC.
  • Cuando la masa esté bien fría, armar bolitas del mismo tamaño, pasarlas por azúcar impalpable y colocarlas en una placa antiadherente limpia. Tener en cuenta que se expanden en el horno, no ponerlas muy juntas entre sí.
  • Hornear las galletitas alrededor de 15 minutos, hasta que el azúcar impalpable se separe y forme grietas. Transferir a una rejilla hasta enfriar completamente.

  • Tiernas y densas como un brownie, pero no tan húmedas. Dulces. Chocolatosas. Decadentes. La receta rinde aproximadamente cuatro docenas: ideal para regalar a los amigos o para tener cookies toda la semana.

    *Receta adaptada del libro Cookies de Martha Stewart.